MAGUFOmedia - Bitácora provisional
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22:51 | alabuena | 3 Comentarios | #

Los huecos de Sierra y Camacho - Alabuena

El lector al que Javier Sierra asalte en su casa mientras sufre Crónicas Marcianas, sin duda estará ya acostumbrado a escuchar de boca del director de la revista Más Allá, y de sus invitados, los disparates anticientíficos mas ridículos. El último de ellos (7-02-2002) ha consistido en sacar del saco de los misterios inexistentes la fábula -que nadie en su sano juicio se creería- de la tierra hueca. Para contar esta soberana tontería, Sierra ha vuelto a invitar a su espacio al director de la infumable Akasico, Santiago Camacho. Este señor, que ya nos dejó con la boca abierta al contar -en el mismo programa- que a Kennedy le mataron por haber contactado con un ovni, nos cuenta una historia carente de datos científicos -porque no los hay- y llena de leyendas.

Desconozco cuál ha sido la formación que Camacho y Sierra habrán recibido, pero me temo que no les ha servido de mucho. Veamos: cualquier estudiante de secundaria puede, con un simple cálculo -es fácil, amigo lector, hágalo en casa- desmentir esta farsa. Si la tierra realmente fuese hueca, su masa sería -obviamente- menor que la actual, algo que es, cuando poco, difícil de creer, sobre todo si tenemos en cuenta que la gravedad que ejerce la tierra corresponde exactamente con la masa que se presupone a nuestro planeta[1].

La gravedad -eso que nos mantiene a usted y a mi pegados al suelo, y hace que los planetas estén en su sitio- nos da otra pista sobre lo absurdo de creer en la tierra hueca. Veamos: de todos es sabido -bueno, de todos menos de Sierra y Camacho, parece ser- que todo aquello que tiene masa tiene también gravedad. Si la tierra fuese hueca, la gravedad de lo que forma la corteza haría que la tierra se fuese "aplastando" -como una pelota de fútbol sin inflar-, algo que, como se puede observar fácilmente, ni ha ocurrido ni está ocurriendo.

A Camacho esto se la trae al fresco, y basa su argumento en cuatro sorprendentes puntos:

- Hitler creía en ella. Creo que, en este caso, habría sido mejor que se citase a un geólogo como autoridad en la materia, y no a un dictador genocida, digo yo...

- El Gobierno de EE.UU. ha financiado expediciones a la tierra hueca, lógicamente, secretas y desconocidas. Esto es un secreto para todo el mundo, menos para Camacho, así que no se lo cuente a nadie...

- Los satélites no han fotografiado bien la Antártida. Claro, eso lo dice él, y nosotros nos lo creemos (de hecho la Antártida está perfectamente fotografiada y cartografiada). Además, sería más fácil tener fe si allí no existiesen bases científicas, o si fuese un continente inexplorado.

- Los últimos avances científicos le han dado hecho darse cuenta de que la tierra hueca es un hecho. Como se puede suponer, ni nos dice qué estudios son esos, ni donde se han publicado, ni quienes son los autores. Alguien que desvela planes secretísimos de los servicios de inteligencia no debería tener reparos en citar las fuentes de un estudio -presumiblemente- público... ¿O sí?

Como vemos, si Sierra y Camacho desean encontrar una oquedad, más vale que no la busquen en el interior de la tierra, sino, más bien, en algo que tienen sobre su cuello.


[1] La web de Pedro J. "Pesando la tierra": http://www.geocities.com/CapeCanaveral/Launchpad/2921/lec111.htm

[Para saber más] En Planeta Escéptica, "La Tierra Hueca - ¿Hay otro mundo dentro del nuestro?": http://www.geocities.com/planetaesceptica/hueca.htm

01:26 | alabuena | 3 Comentarios | #

Kirby y Däniken: el origen de Los Eternos - Luis Javier Capote

Como cualquiera que haya estado metido en estos asuntos sabe ya, hace unas décadas hubo a todos los niveles una suerte de preocupación por los misterios del más allá y del más acá (léase monstruos, ovnis, continentes hundidos y un largo etcétera de rarezas) que se tradujo en un amplio elenco de obras de lo más variopinto, destacando sobremanera la de Erich Von Dänicken, un curioso personaje que en libros como ¿Carros de los Dioses? planteaba la posibilidad de que los extraterrestres, los onis que cantara la Charanga del Tío Honorio, hubieran visitado la Tierra en el pasado, dejando vestigios de su paso como las pirámides egipcias y mayas, las edificaciones de Tihuanaco y del Imperio Inca y un largo etcétera. Estas pintorescas teorías no aguantaron un estudio medianamente serio, pero sirvieron de germen para otro tipo de creaciones.

Así pues, siguiendo con su línea de recuperación de clásicos, Forum / Excelsior publica por fin una de las obras más solicitadas del maestro Kirby, en la que el autor plasma con su magnificente estilo su versión de las tesis de Dänicken.

Así, nos muestra otra versión de la historia de la humanidad, en la que unos dioses espaciales, los celestiales, trastearon en su caldero genético para dividir a ésta en tres ramas: el homo sapiens común, los eternos, llamados a vivir perpetuamente y a ser genéticamente estables, y los malvados desviantes, antítesis y némesis de estos últimos a todos los niveles y cromosomáticamente disparatados. Sobre la base de ese “descubrimiento”, Kirby articula toda la historia, real y mitológica del mundo en base a un enfrentamiento entre estas dos últimas razas y a las sucesivas venidas celestiales para ver cómo iba su experimento.

El argumento era sumamente interesante y está muy bien construido, siendo vigorosamente trasladado al papel merced al estilo titánico y grandioso del rey, que utilizaba una estética similar a la empleada previamente para su Fourth World en DC Comics y pese a que la colección no tuvo mucha continuidad, eternos, desviantes y celestiales pasaron a ser por derecho propio unos integrantes principales del Universo Marvel y referente para todos aquéllos que, habiendo crecido ante las páginas de Jack Kirby, quisieron y quieren emularle en alguna de sus creaciones. No era ésta la primera vez que el autor abordaba el tema de las razas extraterrestres o la manipulación genética: años ha habían quedado los metamorfos skrull, los militaristas kree y sus creaciones a partir del homo sapiens, los inhumanos o aquel mítico número de los 4 Fantásticos donde por todo argumento se dijo "que se enfrenten a Dios" y que trajo consigo a Galactus, el devorador de mundos y a su ángel caído, Estela Plateada, pero en esta obra los temas son abordados desde una perspectiva global y sistemática donde todo parece encajar por pura lógica. Atlantis, Lemuria o Mu son continentes hundidos por la acción de los celestiales para domeñar a sus hijos más díscolos, los desviantes; los eternos tienen nombres que recuerdan vagamente a los de la mitología griega: Zuras (Zeus), Thena (Atenea), Makkari (Mecurio), Sersi (Circe); el malévolo Kro se revela como un diablo cornudo, haciendo ver que el legendario Satanás no es más que una manipulación genética por parte de un desviante con muy mala baba.

En definitiva, un mundo, un planeta Tierra que hubiera hecho las delicias de cualquier investigador de lo paranormal, si no fuera por el pequeño detalle de que sólo existía en la mente de ese gran maestro de los lápices que fue Jack Kirby. Por una vez, una obra "magufa" inspiró algo realmente grande.

01:25 | alabuena | 0 Comentarios | #

Manuel Carballal... ¿satanista? - MAGUFOmedia

Manuel Carballal, director de Mundo Misterioso, y conocido investigador de lo anormal, es, como siempre, un pozo de sorpresas. Se vanagloria de ser "asesor policial" cuando, simplemente, esa figura en nuestro pais no existe. También defiende (cuando le conviene, claro) que los escépticos de nuestro país trabajan para el CESID, a la vez que se enorgullece de ser una de las personas mejor consideradas dentro de los servicios secretos españoles. Sus publicaciones y artículos denotan una credulidad estratosférica, cuando en sus charlas públicas defiende con uñas y dientes su "natural escepticismo".

Además de todo esto, parece ser que dicho señor es satanista. ¿O no? A pesar de formar parte del consejo de redacción de la revista Baphomet, editada por la organización satanista Orden Illuminati, definida como "una revista de iniciación y contracultura dedicada a la masonería, el ocultismo, el luciferismo, el satanismo, el pensamiento libertario".

A pesar de que él niegue sus implicaciones con dicha "orden", y que los webmasters de los Illuminatis hayan hecho desaparecer las evidencias, se han podido descargar los ficheros que prueban su adhesión con el grupo satanista. ¿Cómo se ha conseguido? Gracias al caché del buscador Google podemos seguir la forma en que se fueron eliminando las evidencias. Y, como siempre hacemos en MAGUFOmedia, mostramos las pruebas:

1.- Esta es la página donde se nos mostraba que Manuel Carballal pertenecía al consejo de redacción de la revista Baphomet, perteneciente a la Orden Illuminati. Ver archivo.

2.- El paso siguiente, antes de la desaparición por completo de Manuel Carballal de las páginas de la Orden Illuminati, fue ocultar que pertenecía al consejo de redacción, pero se les olvidó un detalle: Marta Riera le había entrevistado... Ver archivo

3.- Manuel Carballal desaparece definitivamente, al cambiar la entrevista que Marta Riera le había hecho, por un artículo titulado Dioniso, el dios de la noche. Ver archivo

4.- De nuevo, gracias al caché de páginas de Google, podemos conocer cuál era el contenido de dicha entrevista. Ver archivo

01:25 | alabuena | 24 Comentarios | #

Medicinas alternativas a la salud - Manuel Caro Terrón

Esto de la salud es algo especialmente importante. Nos va la vida en ello. Cada vez que una nueva técnica, un nuevo medicamento, un nuevo avance relacionado con la salud y la calidad de vida sale a la luz, uno intenta imaginar la importancia del mismo, imagina las ventajas que para los enfermos tendrá. ¡Qué hubiese sido de la vida de los lectores -y de la mía propia- si no existiese la aspirina, el gotero, la anestesia, el Frenadol! La medicina huele a vida, a futuro, a bienestar.

Sin embargo, el analfabetismo científico, algunos intereses creados o absurdos perjuicios, pueden hacer que el grato aroma de la medicina se convierta en un ponzoñoso hedor. Nos referimos a las mal llamadas medicinas alternativas. Vamos a intentar clarificar algunos conceptos erróneos, definir algunas prácticas, y desmitificar -en la medida de lo posible- las formas alternativas a la curación, basándonos para ello en preguntas y afirmaciones que los crédulos suelen realizar.

¿Qué son las medicinas alternativas?

Se denominan así todas aquellas prácticas pseudomédicas que prometen algún tipo de beneficio para la salud a quien se somete a ellas. Bajo ese nombre tienen cabida las más distintas técnicas: la homeopatía, la naturopatía, la acupuntura, los "remedios de la abuela", ..., cuyo único factor en común es que pretenden competir contra la medicina en cuanto a la curación de enfermos se refiere. Todo lo demás (avances tecnológicos, análisis objetivo de los datos, pruebas de doble o triple ciego, etc.) que define a la medicina es obviado por los promulgadores de estas supuestas "alternativas".

¿Existen dos tipos de medicina?

No. Sólo existe una: la medicina. Y punto. Los seguidores de las prácticas alternativas luchan para que se la equipare con sus técnicas, llamándola ortodoxa, oficial o clásica. Esto es una ridícula falacia. No existe una medicina ortodoxa, ni oficial, ni clásica, sólo la medicina de verdad, de la que cura, la medicina de las aspirinas, los antibióticos y las vacunas.

Además, por si fuera poco, los defensores de estas técnicas denotan una clara falta de conocimientos al llamar a la medicina "clásica". En todo caso sería lo contrario. La medicina en sí es algo relativamente nuevo, puesto que la mayor parte de lo que antes se realizaba para conseguir curaciones eran técnicas relacionadas con el pensamiento mágico, con la superchería y la credulidad, o eran los famosos "remedios de la abuela". Es decir, como los creyentes se encargan de proclamar a los cuatro vientos, lo "clásico" es la medicina alternativa.

Pero, ¿cómo puede fallar algo que cuenta con un aval de muchos siglos?

Este es uno de los puntos que más recalcan sus defensores. Y es una soberana estupidez, como veremos. En primer lugar, parten de una premisa errónea: lo antiguo es bueno. Hoy por hoy, a nadie le gustaría vivir en la choza de un batusi, en una cueva o en una cabaña de madera sin luz eléctrica, a pesar de que son viviendas con una tradición que se remonta muchos siglos atrás. De la misma manera, nadie en su sano juicio preferirá para viajar un tren de carbón a un Talgo, para escribir un cincel y una roca a un bolígrafo y un papel, para lavar una piedra en un río a una lavadora. ¿Por qué, entonces, hay gente empeñada en medicarse de la misma forma que hace mil años? Personalmente, prefiero que me opere un cirujano actual que un médico de la antigua Persia.

La medicina -la que funciona- continuamente se encuentra avanzando. Progresa. La alternativa se ha anclado en tiempos en los que se pensaba que la tierra era plana, en tiempos en los cuales se creía que las tormentas eran enfados divinos. Y nos quieren convencer de que sus siglos de vida justifican su valía.

Siguiendo estas prácticas, muchos pacientes se curan... ¿O no es así?

Se puede decir, sin temor a equivocarse, que las medicinas alternativas no curan. O, al menos, no curan con la misma eficacia que la medicina seria. En muchos casos, la fe del paciente hacia este tipo de falsas prácticas médicas es tal, que cree firmemente en que se está recuperando. Incluso, puede llegar a pensar que su curación ha sido completa, cuando no es así. A esto se le llama efecto placebo.

Para saber si el paciente nota mejoría "de verdad", o se está "autoengañando", la medicina de verdad emplea (entre otras) una técnica llamada de doble ciego. Consiste, brevemente, en realizar una prueba con dos grupos de personas distintos, dándosele a uno de ellos el medicamento a probar y, al otro, una sustancia (agua, por ejemplo) inocua. El experimento concluye cuando los médicos analizan los resultados de ambos grupos, sin saber cuál es el que ha tomado el medicamento y cual no. Si ambos grupos notan la misma mejoría, probablemente esta sea debida al efecto placebo, por lo que el medicamento se descarta. ¿Hacen esto los defensores de las falsas medicinas? Lógicamente, no.

No obstante, no podemos olvidar que muchos pacientes realmente se curan, tras seguir un tratamiento alternativo. Se debe, en la mayoría de los casos, a la remisión espontánea de la enfermedad. Recientemente, un amigo me comentó cómo un naturópata le había "recetado" unas gotas para el resfriado. Tomando estas gotas, al cabo de una semana, mi amigo estaba totalmente curado. ¡Milagro! ¿O no? Personalmente, ante un resfriado, me tomo (si acaso) una aspirina y, en menos de una semana, me ha desaparecido... Así suelen curar las terapias alternativas en muchas ocasiones.

Puede ocurrir que (esto suele pasar con los naturópatas) el remedio que nuestro falso médico nos receta contiene los principios activos de su sustituto dentro de la medicina seria. Puede que eso que nos hayan dado nos termine curando. Pero... ¿a qué precio? En primer lugar, los tratamientos "naturales" suelen ser más caros que los preparados médicos; en segundo lugar, puede que nos quite alguna dolencia, pero puede provocarnos otro mal para la salud (recordemos que puede que no se hayan seguido controles rigurosos para colocar ese preparado en el mercado).

El paciente, y aquí es donde reside el principal problema de estas falsas medicinas, puede que llegue a confiar demasiado en estas técnicas, y deje de visitar al médico. Si su dolencia es un simple resfriado, lo más que le puede ocurrir es que dicho resfriado tarde más en curarse, y que su bolsillo se resienta. Sin embargo, si el problema es mayor (cáncer, por ejemplo), es más que probable que el enfermo muera por no haber sido tratado en condiciones.

Hombre, lo que no se puede negar es que la medicina, por llevar tanto componente químico, puede ocasionar gran cantidad de efectos secundarios

Efectivamente. Los medicamentos son químicos. ¿Y qué? ¿Es más química una molécula creada en un laboratorio que su análoga en el mundo natural? No. Las moléculas son iguales, se hayan creado artificialmente o naturalmente. Nuestro cuerpo “conoce” los compuestos, y le trae al fresco que hayan sido creados en un laboratorio o no, porque –volvemos a insistir- ¡los compuestos son los mismos!

Por lo tanto, decir que los medicamentos “contienen mucha química” es una estupidez absoluta. Y justificar el empleo de “medicinas alternativas” o “naturales”, en contraposición a la medicina de verdad, por este supuesto, es aún más ridículo.

De hecho, ni siquiera la falsa medicina se libra de los efectos secundarios. Que nos quieran decir que los tienen es otra cosa. La medicina de verdad trabaja para que estos efectos sean lo menos dañinos posibles, algo que, como ya se ha visto, le importa un pimiento a los que preparan ungüentos pseudomédicos. Aunque, para ser sinceros, muchas veces los medicamentos alternativos no provocan efectos secundarios porque, de hecho, no llegan ni a curar.

Pero muchas veces este tipo de medicinas son recetadas por médicos titulados, o se venden en las farmacias

Los médicos pueden ser igual de crédulos que cualquier persona. En cualquier profesión hay buenos especialistas y malos, por lo que un título no da infalibilidad. Hay que tener mucho cuidado con este punto, puesto que un mal médico nos puede hacer perder la vida, sobre todo si dicho médico emplea falsas técnicas (o, al menos, poco efectivas). Los médicos serios no suelen caer en la superchería.

Veamos qué ocurre con las farmacias. Una abrumadora cantidad de las mismas venden preparados homeopáticos. ¿Esto nos puede dar la certeza de que dichos “medicamentos” funcionan? Desgraciadamente, no. Los medicamentos -de verdad- han de pasar infinidad de pruebas para demostrar su efectividad, algo que, incomprensiblemente, no tienen que hacer los falsos medicamentos. A las pastillitas homeopáticas que venden en las farmacias sólo se les exige que no sean perjudiciales para la salud, y no que funcionen. Esta legislación, absurda, provoca que cientos de crédulos piensen que se están curando cuando, desgraciadamente, sólo están siendo víctimas de un timo. Si desean saber más sobre la homeopatía, pueden visitar http://www.arp-sapc.org/articulos/index.html.

Hay que andar con ojo, además, porque lo que compramos pensando que es un medicamento, realmente no lo es. Los estafadores de la salud emplean todas las tretas legales para hacer que su producto pueda venderse en el mercado. Como sus preparados no pueden llegar a ser considerados medicamentos (recordemos que no curan), se amparan legalmente llamándolos “preparados alimenticios”, “complementos para dietas”, etc…

Se insiste mucho en que las medicinas alternativas no curan, pero… ¡La medicina ha matado, y mata, a muchos pacientes!

Por lo general, lo que mata es la enfermedad. Otra cosa es que la medicina sepa cómo curar al enfermo, o que el médico haya sabido hacerlo. Decir que la medicina es peligrosa porque muchos enfermos mueren en los hospitales, es ridículo.

Puede ocurrir que el médico cometa un error, y mande al paciente a la tumba. Los seres humanos cometemos errores, y los errores médicos se pagan con la vida del enfermo. Sin embargo, esto no dice nada en contra de la medicina, en todo caso, lo diría en contra del médico que ha errado. Por desgracia, sólo podemos contar con los datos sobre pacientes muertos en manos de un médico, pero no podemos saber el número de muertos que los expertos en medicinas alternativas -por acción u omisión- llevan a sus espaldas. En muchas ocasiones, porque ni siquiera la familia del enfermo sabe que está visitando a un estafador, algo que sí ocurriría si el paciente visitara a un médico de verdad (al menos, eso queda registrado).

De todos modos, pienso seguir tomando esas medicinas…

Cada uno es libre de pensar o hacer lo que quiera (siempre y cuando, claro está, eso no constituya un delito). Si el lector desea tomar mejunjes “alternativos”, pensando que así podrá curarse, puede hacerlo. Eso sí, lo que no se puede consentir es la existencia de estafadores, que nos pueden hacer perder lo más importante: la vida. Es necesario que el paciente conozca en qué consiste su tratamiento, que conozca las posibilidades de curación que tiene, y en manos de quién se pone.

Decidir entre tomar un medicamento o seguir un tratamiento alternativo, es como decidir entre la salud y la enfermedad, entre la vida y la muerte. Por eso, recomendamos al lector, que se deje de estupideces y que vaya, si es que no lo tiene claro, a lo seguro. La aspirina funciona. La cirugía funciona. La medicina funciona.

Aunque claro, también se puede seguir esta máxima: “no te preocupes por tu cuerpo, te va a durar toda la vida”.

[NOTA] Es de obligada visita la página http://webensis.come.to/pseudom.html,si se quiere saber más sobre estas falsas medicinas.

01:24 | alabuena | 6 Comentarios | #

De antenas e histerias colectivas - Javier Armentia

(Publicado en Diario de Noticias el lunes 14 de enero de 2002)

HISTERIAS


Son tiempos difíciles, en los que un tío que fuma, conduce su coche, vive en una ciudad, tiene una dieta probablemente inadecuada y practica menos ejercicio del que debiera (aspectos que lo hacen candidato a enfermedades y muertes bastante horribles con una probabilidad adecuadamente estimada por la ciencia) está histérico perdido porque cerca del colegio de sus niños hay unas antenas. Los políticos, que tampoco llevan una vida en absoluto sana, están con los histéricos, provocando más confusión aún. Presuntos expertos que salen de debajo de las piedras están haciendo buenas a las compañías de telecomunicaciones (y eso que uno siempre ha sospechado de los oligopolios de demasiado poder). Todo el mundo baila al son del cáncer radioeléctrico, una amenaza tan imaginaria como efectiva.


Efectiva porque se da por probado todo lo que se ignora. Ahora cualquier listillo es un experto en leucemias y linfomas infantiles, y todos miran a los tejados aterrados por la presencia de antenas asesinas. Es curiosa, pero sobre todo es triste, la manera en que nuestra sociedad da pábulo a estas leyendas urbanas, cómo todo esto se está transformando en una guerra declarada contra la razón y contra el conocimiento científico. ¿Adónde nos llevará esta histeria? Mucho me temo que a ningún sitio bueno: cuando los histéricos -en vez de reconocer su enfermedad- confabulan, se crea una herida profunda en eso que llamamos tejido social. Y entonces, los oscurantistas de siempre comienzan a preparar sus hogueras...

Javier Armentia
Por La Boca Muere El Pez

01:23 | alabuena | 0 Comentarios | #

Luisa Alba contra Ballesteros - Manuel Caro Terrón

En el último número del boletín electrónico El Escéptico Digital podíamos leer una noticia que, como poco, resultaba difícil de creer. En él se nos contaba cómo la periodista Luisa Alba González, denotando una falta de ética fuera de lo común, se colgaba medallas afirmando que ella había descubierto que el cirujano psíquico Andrés Ballesteros era, en realidad, un fraude.

Este curandero, detenido recientemente, y al que hemos podido ver estafando a desesperados pacientes en un documental emitido por TeleCinco, es el exponente claro de cómo los supuestos investigadores serios del mundo de la mentira pueden ser engañados con una facilidad inaudita. De hecho, personajes de la escena de la farsa con tan buena reputación como Josep Guijarro han defendido la autenticidad de las curaciones de Ballesteros.

Y es en la desaparecida revista que Guijarro dirigía, Karma-7, donde podemos comprobar cómo la información que El Escéptico Digital nos ofrecía es veraz. En el número 292, correspondiente a Junio del 98, Luisa Alba describe con todo lujo de detalles estigas producidos en el cuerpo del falso curandero, mensajes supuestamente divinos, y testimonios médicos que prueban que Ballesteros está tocado, verdareramente, por la mano de Dios. Además, la periodista narra cómo ella misma fue testigo de un acto milagroso cuando, mientras charlaban con el cirujano psíquico, "de forma inesperada comenzaron a aparecer los estigmas".

Pero no queda aquí la cosa, no. En el número 8 del año IV de la revista Enigmas, la periodista publicaba un artículo donde se profundiza en la realidad de las curaciones de Ballesteros. Por supuesto, Alba menciona al doctor Aguas Sánchez (que no existe), que da fe de las curaciones, puesto que él mismo ha estado presente en varias intervenciones. Con tales datos, la periodista concluye de la siguiente forma: "Pese a lo extraordinario del caso, las pruebas y testimonios no ofrecen lugar a dudas de que estamos ante algo por encima de las leyes que la ciencia actual conoce, algo que trasciende a nuestra lógica y pone en marcha los mecanismos de una nueva dimensión que sólo algunos privilegiados, como en el caso de Andrés Ballesteros, parecen conocer."

¿Cuántas personas habrán sido estafadas por el curandero, tras haber leído los artículos de Alba?

La periodista, sin embargo, parece que ha olvidado esta parte de su pasado, y se ha convertido ahora en una de las personas más críticas con el estafador. En esta nueva faceta la hemos podido ver el pasado miércoles en el programa de TVE-1, Tiempo al tiempo, presentado por Concha Velasco. Como es normal, no dijo que ella había sido la máxima defensora de Ballesteros. De todas formas, parece ser que su lado magufo sigue condicionando su visión de la vida, de la medicina y de la salud. Así, en dicho programa comentó que en muchos hospitales ingleses, alemanes y estadounidenses, los médicos solían trabajar mano a mano con curanderos, logrando esta unión verdaderas proezas.

Parece que Luisa Alba no aprende. Ahora nos viene con el cuento (muy repetido dentro del universo absurdo) de que, si bien hay estafadores, no todos lo son. Nos encantaría conocer quien le toma el pelo a la periodista, facilitándole tan ridículos datos. Y, lo que es peor, no sólo su credulidad parece infinita, sino que su falta de rigor profesional también parece serlo. ¿No deben los periodistas, antes de facilitar información alguna, contrastar y verificar la veracidad de la misma? Luisa Alba no lo hizo ni cuando habló de los estigmas de Ballesteros, ni cuando habó de las curaciones del mismo, ni cuando puso en boca de doctores inexistentes falsas afirmaciones, ni cuando, ahora, nos dice que existen "curanderos de verdad". Periodismo de todo a cien.

[FICHEROS] Como puede que alguien dude de nuestras palabras, pueden descargarse las páginas a las que hacemos referencia en el artículo, pulsando aquí (formato zip de 1.5 Mb). Si no funciona el enlace, en una ventana nueva del explorador, pegar la dirección: http://www16.brinkster.com/alabuena/luisaalba.zip

01:21 | alabuena | 17 Comentarios | #

Mensajes en el buzón... - Alabuena

He de reconocer que la mayoría de las veces que recibimos un correo al buzón de MAGUFOmedia, nos tiemblan las piernas de miedo. Además de servir para que los lectores puedan votar al "magufo más bobo", para criticar (o alabar) la página, y para amenazar a los administradores con la ruptura de varios huesos, también es útil para que los visitantes más extravagantes puedan exponer sus locuras sin ningún tipo de pudor.

Como dicen que esto de reirse es bueno, y como los administradores nos sentimos (cosas de la Navidad) generosos, hemos preparado, como "regalo de reyes" una selección de lo mejor que ha llegado a nuestro buzón. Los nombres de los que nos han mandado los mensajes, se han suprimido, al contrario que ocurre con las faltas de ortografía.

* "Los anatemas que abundan en este miserable foro de denuncias son injustos con la
verdad y la rebelación anunciada. La vanidad os destruira a vosotros como a vuestros
antepasados".

Este es el último que, hasta el momento ha llegado al buzón. ¿Qué se puede responder a eso? Mejor no decir nada...

* "Me gustaria obtener información sobre si tiene alguna significación especial
encontrar vagando por carretera un perro grande blanco; con la peculiaridad de saber con
anterioridad que ese perro iba a aparecer. Desearia que mandaran información sobre ese
tema. Gracias."

Ufff, qué complicado. En primer lugar, se debería concretar un poco más y decir, por ejemplo, de qué raza era el animal en cuestión, si era de noche o de día, si se iba cargado de cubatas.

* "Querría saber si existe algún libro sobre alguien que haya estado muerto mucho
tiempo, y se halla vuelto a la vida."

Dudo que ningún libro (me refiero a literatura seria, claro está) cuente algo similar. Los muertos no pueden dejar de estarlo, a pesar de las películas de Romero.

* "Estimados señores. Considero altemente criticabvle su postura ante la ciencia contraria
a la lógica. Desde esta página ustedes no pueden afirmar todo aquello que apuntan, sobre todo porque
nunca se ha podido demostrar nada de lo que ustedes dicen. La parapsicología es un tema demasiado serio como para ser tratado a la ligera. Y hablo con conocimiento de causa, porque soy una
de las personas que más han estudiado estos fenómenos. Me gustaría, no obstante, conocer
cuáles son sus motivos y si pertenecen o no a algún grupo organizado de personas. Atentamente,
un saludo."

Es lógico no creerse todo aquello que sea "contrario a la lógica", ¿o no? Es lógico criticar, por lo tanto, la parapsicología. Ah, y los articulistas no tienen por qué pertenecer a ningún "grupo organizado de personas".

* "[...]Las medicinas alternativas son altamente necesarias hoy
en día. Y si no, ¿cómo me podeis explicar que haya tantos acupuntores licenciados en España?"

¿Licenciados? ¿Dónde han cursado dicha licenciatura?

* "[...]¡Tan difícil es ver que hay gente que necesita vivir de esto y con esto! Metanse la leguna por el culo1"

Con gusto lo haríamos, amigo, si supiéramos qué es la leguna. De todos modos, sabemos perfectamente que hay personas que viven de engañar al prójimo, de hecho, contra esa gentuza intenta combatir esta página.

* "Está claro que en este mundo existe el fraude. Pero ¿qué se puede decir de Agustín Amador, la única persona que ha acertado seis veces consecutivas la primitiva?[...]"

¿Qué se puede decir? Nada, nada. Dicha persona, por decirlo rápidamente, no existe.


En fin, probablemente, dentro de unos meses, colocaremos más. Por hoy ya basta.

01:19 | alabuena | 0 Comentarios | #

El número de la Bestia - Manuel Caro Terrón

El número de la bestia

Al parecer no es el 666. No. El verdadero número de la bestia, al menos en lo que llevamos de siglo, se ha convertido, por arte de magia aérea, en el 11.901. Y no es para menos, puesto que es el número que recuerda el atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York, ocurrido el 11 del 9 de 2001.

Los españolitos, en bandada, han corrido a comprar este número para jugar a la Lotería de Navidad. Según los entendidos en esto de los vaticinios loteros, una fecha tan fatídica como esa debía llevar tras sí el premio gordo. Y, como también es costumbre, dichos entendidos han vuelto a fallar. El único numero gordo, gordísimo, ha sido el 18.795. Al parecer, los bombos no siguen las noticias.

Ha sido muy divertido el ver por televisión a toda esa gente que mostraba dicho número, orgullosos de sus seguras dotes adivinatorias. Ha sido divertido, también, el ver cómo algunos de los afortunados poseedores de tan agraciado número, revendían sus décimos hasta por, según han dicho, diez o doce veces su valor. Por desgracia, nos hemos quedado sin conocer lo más jocoso del asunto, y es el cómo han llegado a la conclusión de que ese número contenía algún mágico poder que iba a dar suerte a quien lo comprase. ¿Por qué un número "maldito" daría millones a nadie? ¿Por qué a un señor de Albacete, o de La Coruña, o de Murcia, ese número le traería suerte? ¿Sería toda la suerte que ese número "quitó" a los neoyorkinos?

Y es que, en esto de los sorteos navideños existe muy poca lógica y mucho pensamiento mágico. El año de la riada en Badajoz, el país se peleaba por conseguir un décimo comprado en una administración pacense. Algo ridículo. Si la suerte, según postulan los mismos entendidos que fallan cada diciembre, favorece a los que han pasado mal año, daría el premio únicamente a los habitantes de dicha ciudad, y no a un caradura que quiere aprovecharse de la desgracia ajena, ¿no?

Otra de las reglas básicas de todo experto lotero, es el comprar únicamente los números "bonitos". Parece ser que los números muy bajos jamás tocan. ¡Qué tendrán en contra de los expertos los bombos! No sólo tienen la desfachatez de premiar números muy bajos (este año, hasta el 00007 ha sido premiado), sino que, para más inri... ¡Lo hacen, aproximadamente, con la misma proporción!

Al final, en lo único que nos podremos hacer caso de los expertos es en que no debemos jamás comprar un número que tenga algo que ver con nosotros (nuestro teléfono, la fecha de nuestra boda), porque si ya es mucha casualidad que toque el número que hemos comprado, más casualidad sería que, encima, fuese un número que tenga relación con nosotros. Y ante esto, ¿qué dicen los bombos? Que también es una soberana tontería. Las probabilidades son las mismas, exactamente, sea un número elegido al azar o no (nadie quita las bolas de los bombos porque sea la fecha de nuestro cumpleaños). De hecho, se le puede preguntar este año a la persona que compró el 18.795 porque su hija nació el 18 de julio de 1995, si esa regla es cierta o es falsa.

Y es que, en esto de la lotería, los únicos bestias, al parecer, son los expertos.

[Agradezco a Alejandro González Pizarro algunas de las ideas aquí presentadas]

01:18 | alabuena | 0 Comentarios | #

Las porterías de fútbol, causantes de la leucemia infantil

Una sorprendente, por su falta de rigor y sentido crítico, noticia ha sido difundida a los cuatro vientos informativos. Veámosla:

Alarma en un colegio vallisoletano con porterías de fútbol tras el cuarto caso de leucemia infantil

Un nuevo caso de leucemia infantil ha sembrado la preocupación entre los padres de los 450 alumnos del colegio "García Quintana" de Valladolid. Con este son ya cuatro los casos registrados en dicho colegio, cuyas instalaciones cuentan con porterías de fútbol, instaladas en el mismo patio donde juegan los niños.

El abogado de la Asociación de Padres de dicho centro, solicitó el precintado de las porterías, debido a la gravedad de los acontecimientos, y a que los padres jamás se han creído la versión de la Administración, que afirmaba que los casos de cáncer escolares producidos eran fruto de una siniestra casualidad.

El estudio realizado por la Junta de Castilla y León, en el cual se empleaba el mismo argumento de la Asociación de Productores de Porterías, indicaba que no se podían atribuir los casos de leucemia a la cercanía de las porterías de fútbol con las aulas donde los escolares imparten clases.

El portavoz de la comisión de padres, Francisco Izquierdo, ha vuelto a solicitar a la Junta un informe imparcial para esclarecer los hechos. "Ahora es evidente -afirmó- que hay una causa-efecto entre las porterías y la enfermedad de los niños".

A pesar de que todos los estudios realizados al respecto, muestran que no existe relación entre las porterías y la leucemia infantil, algunos padres de los escolares, a título personal, han informado que sus hijos no volverán al centro hasta que las porterías de fútbol no sean debidamente precintadas, habida cuenta de que todos los escolares con alguna enfermedad parecida dan clases a menos de 2.000 metros de alguno de estos aparatos.


Comentarios

Como es lógico, la noticia podría ser una inocentada propia del día 28 (el Día de los Santos Inocentes español, en el cuál la gente se gasta bromas), pero desgraciadamente no es así.

No se creen la noticia, ¿verdad? Lógico, a nadie se le ocurría pensar que una portería de fútbol puede provocar cáncer. A pesar de que lo que dice la "noticia" es del todo cierto (el colegio contaba entre sus instalaciones con estos elementos deportivos), nadie en su sano juicio pediría a la Administración que se gastase el dinero de todos en estos informes.

Sin embargo, si sustituimos "portería de fútbol" por "antenas de telefonía móvil" (lo que realmente aparecía en la noticia), la cosa cambia. Realmente, tiene la misma validez pensar que las antenas afectan la salud de los chavales, que pensar que son los lapiceros, las gomas de borrar o las porterías de fútbol. Se podría achacar los casos de leucemia a cualquier cosa, puesto que no hay datos concluyentes sobre nada.

El problema reside en que los informadores dan por sentado que dichas antenas son perjudiciales (¡cuando todas las pruebas apuntan lo contrario!), evitando mostrar la postura crítica, no investigando si en otros centros cercanos a antenas existen los mismos casos de leucemia (esto sería básico para descartar la casualidad) y cometiendo un gravísimo error de parcialidad informativa.

En fin, más rigor y menos polémica, por favor.

01:15 | alabuena | 2 Comentarios | #




		
 

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